
Charles
Darwin(1809-1882)
Nació
el 12 de febrero de 1809 en Shrewsbury, Shropshire. Al finalizar sus
estudios en 1825 en la Shrewsbury School, ingresó en la Universidad
de Edimburgo, donde comenzó a estudiar medicina. Dos años
después dejó la carrera y fue admitido en la Universidad
de Cambridge con el fin de convertirse en ministro de la Iglesia de
Inglaterra. Allí conoció al geólogo Adam Sedgwick
y al naturalista John Stevens Henslow. En 1831 obtuvo el graduado
en Cambridge en 1831, tras lo que se enroló a los 22 años
en el barco de reconocimiento HMS Beagle como naturalista sin paga,
para emprender una expedición científica alrededor del
mundo. Allí tuvo la oportunidad de observar variadas formaciones
geológicas en distintos continentes e islas además de
una amplia variedad de fósiles y organismos vivos. En sus observaciones
geológicas, Darwin se mostró muy sorprendido por el
efecto de las fuerzas naturales en la configuración de la superficie
terrestre. En esta época, la mayoría de los geólogos
apoyaban la teoría catastrofista, que defendía que la
Tierra era el resultado de una sucesión de creaciones de la
vida animal y vegetal, y que cada una de ellas había sido destruida
por una catástrofe repentina. Según esta teoría,
el diluvio universal, había destruido todas las formas de vida
que no habían sido incluidas en el arca de Noé. Las
demás tan sólo estaban presentes en forma de fósiles.
El geólogo Charles Lyell cuestionó este punto de vista.
Éste sostenía que la superficie terrestre está
sometida a un cambio constante como resultado de fuerzas naturales
que actúan de modo uniforme durante largos periodos de tiempo.
A bordo del Beagle, Darwin descubrió que muchas de sus observaciones
coincidían con la teoría uniformista de Lyell. Aunque
viajando Sudamérica, también observó gran diversidad
de plantas, animales y fósiles, recogiendo gran número
de muestras que estudiaría a su vuelta a Inglaterra. En las
islas Galápagos, observó especies estrechamente emparentadas
pero que poseían una estatura diferente debido a su estructura
y hábitos alimenticios. Tras esto dedujo que estas especies
no habían aparecido en ese lugar sino que habían migrado
a las Galápagos procedentes del continente. Cuando continuó
su estudio en Inglaterra, llegó a la conclusión de que,
cuando los pinzones llegaron al archipiélago desde el continente
encontraron gran variedad de alimento, y al no tener competidores
y estar aislados geográficamente, sufrieron una rápida
adaptación a los distintos ambientes; por lo que aparecieron
nuevas especies que descendían todas ellas de un antepasado
común. En 1836, tras su regreso a Inglaterra, se dedicó
a reunir sus ideas acerca del cambio de las especies. Encontró
la explicación de la evolución de los organismos al
leer el libro Ensayo sobre el principio de población (1798)
del economista británico Thomas Robert Malthus, que explicaba
cómo se mantenía el equilibrio en las poblaciones humanas.
Malthus sostenía que ningún aumento en la disponibilidad
de alimentos básicos para la supervivencia del ser humano podría
compensar el ritmo de crecimiento de la población. Éste,
tan sólo podía verse frenado por limitaciones naturales,
como las hambrunas o las enfermedades, o por acciones humanas como
la guerra.
Tras
su regreso a Inglaterra en 1836, Darwin comenzó a recopilar
sus ideas acerca del cambio de las especies en sus Cuadernos sobre
la transmutación de las especies. La explicación de
la evolución de los organismos le surgió tras la lectura
del libro Ensayo sobre el principio de población (1798) del
economista británico Thomas Robert Malthus, que explicaba cómo
se mantenía el equilibrio en las poblaciones humanas. Malthus
sostenía que ningún aumento en la disponibilidad de
alimentos básicos para la supervivencia del ser humano podría
compensar el ritmo de crecimiento de la población. Este, por
consiguiente, sólo podía verse frenado por limitaciones
naturales, como las hambrunas o las enfermedades, o por acciones humanas
como la guerra.
Darwin aplicó de inmediato
el razonamiento de Malthus a los animales y las plantas, y en 1838,
había elaborado ya un bosquejo de la teoría de la evolución
a través de la selección natural. Durante los siguientes
veinte años trabajó sobre esta teoría y otros
proyectos de historia natural. Darwin disfrutaba de independencia
económica y nunca tuvo necesidad de ganarse la vida. En 1839
se casó con su prima, Emma Wedgwood, y poco después
se instalaron en la pequeña propiedad de Down House, en Kent.
Allí tuvieron diez hijos, tres de los cuales murieron durante
la infancia.
Darwin hizo pública su
teoría por primera vez en 1858, al mismo tiempo que lo hacía
Alfred Russel Wallace, un joven naturalista
que había desarrollado independientemente la teoría
de la selección natural. La teoría completa de Darwin
fue publicada en 1859 como El origen de las especies por medio de
la selección natural. Este libro, del que se ha dicho que "conmocionó
al mundo", se agotó el primer día de su publicación
y se tuvieron que hacer seis ediciones sucesivas.
En esencia, la teoría de la evolución por selección
natural sostiene que, a causa del problema de la disponibilidad de
alimentos descrito por Malthus, los jóvenes miembros de las
distintas especies compiten intensamente por su supervivencia. Los
que sobreviven, que darán lugar a la siguiente generación,
tienden a incorporar variaciones naturales favorables (por leve que
pueda ser la ventaja que éstas otorguen), al proceso de selección
natural, y estas variaciones se transmitirán a través
de la herencia. En consecuencia, cada generación mejorará
en términos adaptativos con respecto a las anteriores, y este
proceso gradual y continuo es la causa de la evolución de las
especies. La selección natural es sólo parte del amplio
esquema conceptual de Darwin. Introdujo también el concepto
de que todos los organismos emparentados descienden de antecesores
comunes. Además ofreció un respaldo adicional al antiguo
concepto de que la propia Tierra no es estática sino que está
evolucionando.
Las
reacciones ante El
Origen de las especies fueron inmediatas. Algunos biólogos
adujeron que Darwin no podía probar su hipótesis. Otros
criticaron su concepto de variación, sosteniendo que ni podía
explicar el origen de las variaciones ni cómo se transmitían
a las sucesivas generaciones. Esta objeción en concreto no
encontró respuesta hasta el nacimiento de la genética
moderna a comienzos del siglo veinte. Fueron muchos los científicos
que siguieron expresando sus dudas durante los ochenta años
siguientes. Sin embargo, los ataques a las ideas de Darwin que encontraron
mayor eco no provenían de sus contrincantes científicos,
sino de sus oponentes religiosos. La idea de que los seres vivos habían
evolucionado por procesos naturales negaba la creación divina
del hombre y parecía colocarlo al mismo nivel que los animales.
Ambas ideas representaban una grave amenaza para la teología
ortodoxa.
Aunque los ataques a las ideas de Darwin que encontraron mayor eco
no provenían de sus oponentes religiosos. La idea de que los
seres vivos habían evolucionado por procesos naturales negaba
la creación divina del hombre y parecía colocarlo al
mismo nivel que los animales. Transcurrió el resto de su vida
ampliando diferentes aspectos de los problemas planteados en El Origen
de las especies. Sus últimos libros fueron: La variación
de los animales y plantas bajo la acción de la domesticación
(1868) La descendencia humana y la selección sexual (1871),
y Expresión de las emociones en el hombre y los animales
(1872). Le eligieron miembro de la Sociedad Real (1839) y de la
Academia Francesa de las Ciencias (1878).
Falleció el 19 de abril de 1882, hecho tras el cual se le rindió
el honor de ser enterrado en la abadía de Westminster.