1.-La
plaga de langosta ha destruido más de un millón de hectáreas
de terrenos cultivables en Mauritania y aumenta la de por sí
tragedia por la que está atravesando este país.
2.-El
mosquito tigre, inminente colonización en la Península
ibérica
1-
La plaga de langosta ha destruido más de un millón de
hectáreas de terrenos cultivables en Mauritania y aumenta la
de por sí tragedia por la que está atravesando este
país. (julio 2004)
Ya
casi nadie se acuerda de las plagas de Egipto, pero diremos aquí
que eran diez en el siguiente orden: primero las aguas del Nilo se
volvieron de sangre, después vinieron las ranas y lo invadieron
todo, más tarde vinieron los piojos, las moscas, las enfermedades
del ganado y la peste.
La séptima plaga fue el
granizo, la octava las langostas, la novena la oscuridad y la décima
la muerte del primogénito. 
Yo ya olvidé por qué les cayeron a los egipcios, y además
no viene hoy al caso. Lo que importa es la octava plaga porque desde
febrero se vieron los primeros signos de ella en las montañas
Atlas, entre Marruecos y Argelia.
La FAO advirtió a todo
el mundo lo que se estaba gestando, y coordinó un programa
de fumigación de insecticida que finalmente no funcionó
como se esperaba porque ya había comenzado la temporada de
lluvias. Los insectos se reprodujeron sin remedio.
Las fuertes lluvias en el norte,
impropias de la temporada, han mutiplicado la mayor población
de langostas en el noroeste del Sahara desde 1988.
Los expertos advirtieron de la
amenaza que significa tanto para la siembra, en una vital temporada
de lluvias ahora, como para los cosechas después. Por eso exhortaron
a una urgente ayuda internacional para esta región árida
y perpetuamente al borde de la escasez de alimentos.
Lo que está en peligro
son las cosechas de millo, sorgo y otros granos que alimentan a millones
de personas en los vulnerables estados saharianos. Las cosechas de
vegetales, destinadas a los mercados, también están
en peligro.
Una plaga de langosta que ha afectado
a casi la totalidad del territorio de Mauritania ha agravado la catastrófica
situación alimentaria de un país ya depauperado por
una sequía endémica.
La invasión de nubes de
ese insecto ha sido calificada de "catastrófica"
y "muy grave" por el director del Centro de Lucha contra
la Langosta en Mauritania, Mohamed Abdelahi Uld Babah, que ha advertido
de que ,"si no se toman medidas urgentes, las larvas se convertirán
en enjambres en dos o tres semanas, lo que complicaría las
operaciones de lucha contra esta plaga".
El dispositivo actual de lucha
contra la langosta en Mauritania consiste en dos aviones y diez equipos
terrestres que utilizan unos treinta vehículos, insuficientes
para cubrir el territorio invadido por los enjambres, unos ochocientos
kilómetros cuadrados.
El director de dicho centro ha
subrayado que los equipos trabajan día y noche para controlar
la extensión de las nubes de langostas y ha lamentado la falta
de medios, sobre todo vehículos de transporte y pesticidas.
La lucha contra esta plaga necesita
640.000 litros de pesticidas, 64 equipos terrestres y quince aviones,
según cálculos oficiales.
Las autoridades mauritanas han pedido
una ayuda internacional de seis millones de euros (7,3 millones de
dólares) para controlar esta crisis, ha explicado Uld Babah.
La semana pasada, los enjambres
alcanzaron la capital, Nuakchot, y afectaron al palacio presidencial,
un campo de fútbol y los jardines de los barrios residenciales.
La langosta ha arrasado casi ocho
millones de hectáreas de terreno cultivable en varios países
de Africa occidental. Los expertos coinciden en señalar que
la invasión de este año es excepcional por su gravedad,
y algunos ya la comparan con la que se produjo a finales de los años
ochenta, cuando una gigantesca plaga de langosta se extendió
desde Sudán occidental hasta India, atravesando 28 países.
Mohamed Abdelahi Uld Babah advirtió
de que "si no se toman medidas urgentes, las larvas se convertirán
en enjambres en dos o tres semanas, lo que complicaría las
operaciones de lucha contra esta plaga". El dispositivo actual
en Mauritania consiste en dos aviones y diez equipos terrestres que
utilizan unos treinta vehículos, insuficientes para cubrir
el territorio invadido por los enjambres, unos ochocientos kilómetros
cuadrados.
El director de dicho centro subrayó
que los equipos trabajan día y noche para controlar la extensión
de las nubes de langostas y lamentó la falta de medios, sobre
todo vehículos de transporte y pesticidas. La lucha contra
esta plaga necesita 640.000 litros de pesticidas, 64 equipos terrestres
y quince aviones, según cálculos oficiales. Las autoridades
mauritanas han pedido una ayuda internacional de seis millones de
euros para controlar esta crisis, explicó Uld Babah. La semana
pasada, los enjambres alcanzaron la capital, Nuakchot, y afectaron
al palacio presidencial, un campo de fútbol y jardines de barrios
residenciales.
A principios del pasado mes de
julio, la Organización para la Alimentación y la Agricultura
de la ONU (FAO) levantó la alarma de que se acercaba una fuerte
plaga de langosta en Africa y destacó que los insectos ya habían
salido de sus lugares de reproducción en Africa noroccidental
y se extenderían por Mauritania, Senegal, Mali, Nigeria y Chad,
y posiblemente por Sudán y Gambia.
Según la FAO, la de este año
es la "peor invasión de langostas de los últimos
15 años". La langosta del desierto es un animal por lo
general solitario que, en presencia de condiciones meterológicas
favorables --por ejemplo, la abundancia de lluvias--, tiende a formar
enjambres de varios kilómetros de extensión que contienen
decenas de millones de insecto
Según Mohamed Uld Lamin,
miembro de la Federación Nacional de Agricultores, el déficit
en la cosecha de cereales este año será del 80%, causado
por la plaga de langosta. Y además dice, “Un millón
de personas están amenazadas por el hambre, y si esta situación
sigue así, todas las cosechas serán destruidas”
Ubicada en el noroeste del continente africano, Mauritania tiene una
extensión de 1.030.000 kilómetros cuadrados, de los
que 677.000 son desierto.
Langostas en el Sahel
En la región de Adrar,
en el centro de Mauritania, se observó a mediados de julio
desplazarse hacia el sur numerosas nubes de langostas que a su paso
dañaron las palmas datileras. La mayor parte de estas nubes
se dispersaron entre las zonas de reproducción en la época
estiva del sur de Mauritania. Otras siguieron hacia el oriente y el
sur, ingresando al noreste del Senegal y el occidente de Malí.
Como en todo el Sahel ha llovido
abundantemente y las condiciones ecológicas son favorables,
pronto se iniciará la reproducción de langostas en gran
escala, lo que incrementará todavía más el número
de estos insectos en el Africa occidental.
Están organizándose
campañas de lucha contra la langosta en el Sahel, pero la falta
de recursos y la dificultad de localizar y combatir las nubes del
insecto que se desplazan rápidamente limita su eficacia. En
2004, las actividades de lucha contra la langosta abarcaron 182.000
hectáreas en Mauritania y 900 hectáreas en el Senegal.
Hoy martes 27 de julio de 2004
se reúnen en Argelia nueve países para discutir sobre
las campañas regionales de lucha contra la langosta que es
necesario llevar a cabo en este verano.
Africa noroccidental
En el Africa noroccidental prosiguieron
las actividades intensivas terrestres y aéreas, y en este año
ya se han fumigado más de cinco millones de hectáreas.
En la segunda mitad de julio disminuyó el número de
hectáreas tratadas en Marruecos y en Libia, lo que indica que
está mejorando la situación en ambos países,
y que debería estabilizarse en la región durante las
próximas semanas.
Datos
sobre las langostas
Debe hacerse todo lo posible por utilizar
los productos que menos dañen el medio ambiente, y calibrar
bien el equipo de aspersión a fin de reducir al mínimo
los riesgos para el medio ambiente y para la salud humana y de los
animales, dijo la FAO. La Organización promueve activamente
que se utilicen productos como los plaguicidas biológicos.
Las langostas del desierto consumen
su propio peso (dos gramos) de alimento al día. La extensión
de las nubes de langostas oscila entre menos de un kilómetro
cuadrado a cientos de kilómetros cuadrados. En las nubes de
densidad media, cada kilómetro cuadrado contiene aproximadamente
50 millones de langostas. El total de langostas de cada nube varía
de unos cientos de millones a decenas de miles de millones.
Las nubes de langostas pueden
recorrer decenas de kilómetros al día, incluso un centenar,
llegando a desplazarse hasta 3.500 kilómetros mensuales. Una
tonelada de langostas (una parte muy reducida de una nube media) consume
la misma cantidad de alimento en un día que 10 elefantes, 25
camellos o 2.500 personas.
2-
El mosquito tigre, inminente colonización en la Península
ibérica
El
mosquito tigre Un mosquito originario del sureste asiático,
Aedes albopictus , denominado vulgarmente "mosquito
tigre" debido a las llamativas manchas y bandas blancas
con las que se adorna, se está extendiendo por todo el mundo
y está disparando las alarmas sanitarias en Europa. Amparado
por el transporte de neumáticos usados que propicia el comercio
internacional –las cubiertas encharcadas proveen un medio idóneo
para su reproducción–, se ha instalado ya en numerosos
países del continente, incluido España, y su área
de distribución continúa en incesante expansión.
En realidad, este caso no es sino una muestra más de los problemas
que causan las especies invasoras [1].
Es,
también, un ejemplo de cómo la locura que nos hace de
mover productos de un lado a otro del planeta sin el menor control
y previsión, que nuestra sociedad moderna está propiciando
con unos objetivos comerciales tan afanosos que nunca son capaces
de mirar más allá del lucro inmediato, suele tener consecuencias
–a veces sorprendentes, casi siempre imprevisibles– en
múltiples ámbitos. Consecuencias ecológicas –desestabilizando
los ecosistemas originales–, económicas –provocando
graves plagas–, sanitarias –transmitiendo enfermedades
a humanos o a los animales domésticos– e incluso, es
el caso tratado, sociológicas.
Este
pequeño insecto, cuyo hábitat natural son las selvas
húmedas asiáticas, tiene un aspecto característico
y una picadura dolorosa, que se inflama y persiste mucho más
que las que provocan los mosquitos autóctonos ( Aedes albopictus
es capaz de atravesar la ropa). A diferencia de aquéllos, el
mosquito tigre tiene hábitos diurnos y es extraordinariamente
agresivo con nuestra especie, tanto que puede atacar en pequeños
grupos.
Una
vez se ha introducido en una zona, es capaz de sacar adelante su progenie
en cualquier superficie que contenga agua estancada, por pequeño
que sea su tamaño. De esa manera, deposita sus huevos en el
agua contenida en latas y recipientes domésticos abandonados,
neumáticos, abrevaderos, charcas temporales, etc. En realidad,
ni siquiera la falta de agua o el frío son obstáculos
serios para esta especie, ya que los huevos resisten la desecación
y son capaces de resistir varios meses aletargados (en estado de diapausa).
Cada hembra pone entre 40 y 80 huevos. Estos insectos pueden completar
una generación entre diez y veinte días si la temperatura
es benévola.
Globalización
biológica
Como
ya se ha comentado, nos hallamos simple y llanamente ante un nuevo
caso de invasión por una especie foránea. Desafortunadamente,
estos casos son cada vez más frecuentes a causa del transporte
humano, en esta ocasión involuntario, aunque no siempre sea
así. Cada vez son más las especies animales y vegetales
introducidas con fines cinegéticos, para su explotación
en la industria peletera o en la alimentaria, con fines ornamentales
o simplemente como mascotas, sin reparar en las consecuencias a menudo
catastróficas que se producen en los ecosistemas autóctonos
cuando se liberan o escapan y se aclimatan. Los primeros individuos
del pernicioso mosquito fueron localizados en el continente europeo
en Albania, en 1979, procedentes de China. Actualmente se encuentra
ya repartido por los Balcanes, Hungría, Italia, Alemania, Suiza,
Bélgica, Francia y España [2] .
En
el resto del mundo también avanza con paso firme y rápido:
se ha instalado en América del Norte (Texas, California, y
hasta 26 estados de EE UU; México), todo Centroamérica,
América del Sur (Colombia, Bolivia, Brasil, Argentina) y en
Oriente Medio (Israel). Curiosamente, este díptero apenas puede
desplazarsepor si solo más allá del centenar de metros
(su vuelo tiene un radio de acción de 100 a 150 metros), y
necesita de la ayuda humana para expandirse: en Europa, como ya se
ha indicado, gracias al trasiego de neumáticos usados; en Estados
Unidos, por la comercialización de una planta ornamental, llamada
"bambú de la suerte" ( Dracaena sp.), que llegó
de China en pequeños recipientes con agua. En nuestro país
se encontró por primera vez en San Cugat del Vallés,
en agosto de 2004, habiéndose extendido por diversos municipios
de la zona,incluida la capital catalana [3] .
Las
previsiones de los expertos (médicos, entomólogos, biólogos)
no dejan lugar a la duda: en pocos años se extenderá
por buena parte de la Península Ibérica.
Transmisor
de enfermedades
Por
el momento, bajo la más estricta lógica (extremo que
ya se han encargado de difundir repetidamente las autoridades sanitarias
en previsión de que se extienda la alarma social), este nuevo
mosquito sólo será potencial transmisor de las mismas
enfermedades que inoculan los mosquitos locales. Pero la simple mención
de algunas de las enfermedades tropicales que transmite en sus lugares
de origen: dengue, fiebre amarilla o encefalitis, pone los pelos de
punta [4] .
Y
es que el mosquito tigre viene precedido por su leyenda, una leyenda
negra donde las haya, aunque lo cierto es que el insecto es un mero
transmisor (vector) y en Europa no hay casos registrados de enfermos
con tales males, por lo que difícilmente puede transmitir esas
enfermedades. Si es verdad que en Europa el riesgo de contagio al
ser humano de las mentadas enfermedades es mínimo, no habiéndose
registrado ningún caso hasta el momento, no lo es menos que
también transmite enfermedades víricas a los animales,
ya que el hombre no es su único huésped. Y es que este
mosquito está tan adaptado para sobrevivir en cualquier medio,
que no sólo pica a los mamíferos, sino que también
lo hace a las aves, reptiles e incluso a los anfibios.
Cambios
en el comportamiento de las personas
Estudios
sociológicos y antropológicos efectuados en Italia,
donde se lleva más años sufriendo el problema (se detectó
por vez primera en 1991, en Pádova, y en 2004 ya se había
extendido por todo el país), revelan que en algunas zonas han
llegado a cambiar los hábitos de la gente. Las personas han
suprimido ciertas actividades al aire libre: no es agradable recibir,
en pocos minutos, numerosas picaduras dolorosas –se dice que
similares a las que producen los tábanos– en pleno día.
Las zonas periurbanas y urbanas son ideales para su instalación,
y concretamente en Roma y su entorno se halla el contingente que más
preocupa y afecta en el país transalpino. Dichos estudios también
indican que el mosquito tigre encuentra un ecosistema idóneo
en las urbanizaciones, ya que dispone de abundancia de jardines y
el insecto aprovecha cualquier recipiente con agua abandonado a su
suerte, para reproducirse, por no hablar del paraíso que supone
para este mosquito cualquier estanque o fuenteornamental [5]
.
Un
simple cenicero o juguete, cualquier cubo, jarrón o plato de
maceta sobre los que caiga agua de lluvia o de riego, ofrecen una
oportunidad que no desaprovecha esta molesta especie invasora. Una
especie que se está convirtiendo en paradigma de lo que ya
se viene denominando Globalización biológica.
Notas:
[1]
Especies invasoras. El ecologista , 33 (noviembre-2002), pp. 58-63.
[2]
David Segarra : "Llega el mosquito tigre", El País,
18 de septiembre de 2005 (página 36).
[3]
Asentado especialmente en la zona del Baix Llobregat. A fecha de hoy,
se ha registrado en los municipios de San Cugat, Cerdanyola, Rubí,
Molins de Rei, Ripollet, Terrassa, Sant Quirze del Vallés,
Barberá del Vallés y, en la capital catalana, en el
barrio de Can Baró, en el barcelonés distrito de Horta-Guinardó.
[4]
El peligro es hipotético –o como gustan denominar algunos
expertos, "teórico"–, pero no deja de estar
presente como tal. De hecho, se han censado hasta 23 enfermedades
distintas de las cuales el mosquito tigre es vector, y se sospecha
que pueda serlo de algunas más (6); en las zonas tropicales
aloja otros tantos virus patógenos de los grupos flavivirus,
bunyavirus y alfavirus, además de dos filarias: Dirofilaria
immitis y D. repens, unos gusanos parásitos –nematodos–
que viven en el tejido conjuntivo y los vasos sanguíneos del
organismo humano. Para argumentar las opiniones que se alejan del
alarmismo se manejan comparaciones con otros casos que se podrían
considerar similares. Y si bien es
cierto que en España son frecuentes los mosquitos Anopheles
maculipennis y otras especies del género, que son vectores
de la malaria, y sin embargo no comportan peligro alguno en este sentido
(esta enfermedad fue erradicada en nuestro país hace tiempo),
no se debe olvidar que, durante lossiglos XVIII y XIX, ya sufrimos
varias epidemias de graves consecuencias, de dengue y fiebre amarilla,
transmitidas por otro mosquito, Aedes aegypti (hoy día extinguido
en la Península Ibérica), que llegó en barcos
desde el Caribe.
[5]
Se recomienda cubrir con mosquiteras los estanques y depósitos
de agua, evitar la que se acumula en las instalaciones de drenaje
y vaciar regularmente cualquier tipo de recipiente que acopie el líquido
elemento; también es conveniente tapar los huecos de los árboles
que puedan almacenarla. Por el contrario, está totalmente desaconsejado
el tratamiento con plaguicidas, que no resuelven el problema y crean
otros añadidos, a menudo más graves que los que pretenden
solucionar. José
Ignacio López-Colón, El Ecologista
Por Marcos González - (Seprona,
especies protegidas)
-Sección Biodiversidad-
